8,- Al igual que en otras muchas partes del Principado y otras culturas en el resto de España daban gran importancia a los sellos mágicos. Los pentalfas y pentagramas son una estrella de cinco puntas por cinco triángulos cuya base era cada uno de los lados del pentágono formado en su centro, llamados por los vaqueiros como “Pie de Bruja”. Para aquellos hombres, observarla con uno de los vértices hacia arriba era señal de magia positiva y si tenían dos puntas en la misma dirección indicaba que estaba bajo la magia negra o en algún lugar embrujado.
Los amuletos y talismanes estaban muy presentes en su vida cotidiana. Tenían la convicción de que los talismanes -pintados o labrados- con forma de luna o media luna, corazones, estrellas… evitaba del “mal gueyu” (mal de ojo). Incluso las campanas y cencerros que portaba el ganado llevaban conjuros escritos en el metal bajo la fe en que su tintineo no solamente servía para buscar al ganado descarriado sino que, también, alejaba a los duendes y malos espíritus……

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