c) Edad media. –
Sobre la pintura islámica cabe decir que destaca los elementos decorativos en edificaciones, y sobre todo a través de la escritura. En escasas ocasiones aparecen representadas figuras humanas o/y animales. Prevalece el mensaje de Mahoma, y sobre el mensajero del Islam. Algunos países islámicos tenían una tradición pictórica importante unida a la palabra escrita, es sobradamente conocido el arte iraní, o persa.

La actividad pictórica se concentra principalmente en los arabescos, abstractos con configuraciones geométricas, vegetales y/o florales, conectada con la caligrafía, así se puede observar en las pinturas sobre azulejos en las mezquitas. El arte abstracto ya estaba presente en las culturas preclásicas desde hace siglos.
La pintura religiosa era austera, sobria y geométrica, no así en los libros donde las miniaturas son voluptuosas y sensuales. El arte figurativo observaba las tendencias de la moda, sufriendo cambios importantes a lo largo de los tiempos. En el imperio abasí prevalece la iraní, desplazando a la influencia clásica helénica oriental.
Hay tres momentos diferenciados claramente en el arte islámico: 1.- Árabe, que comprendería desde la Yasira, Siria, Egipto, hasta el Magreb del Norte de África. 2.- Persa, con presencia en los manuscritos de la Meseta iraní. Los ilustradores persas evitaron el uso de los sombreados y perspectivas, aunque conocían está técnica. 3.- Indio, principalmente hace referencia a obras de origen mongol.
Algunas miniaturas transmitieron diversos documentos donde se puede conocer la vida de los musulmanes de la época. Dentro de la pintura mural, resalta las pinturas de los palacios sirios. En el Egipto fatimí, se observa la existencia de iconografía con representaciones diversas que fue influenciada por las culturas de la cuenca mediterránea, sobre todo por Bizancio. Posteriormente se ejecutaron pinturas en zonas de dominio turco. En España existen acreditadas pinturas islámicas en el Partal granadino, que se pueden observar en la Alhambra.
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