La «Fontana della Vergogna» es el apodo popular que recibe la “Fuente Pretoria”, ubicada en Palermo, Sicilia. Este nombre surgió debido a las numerosas estatuas desnudas que decoran la fuente, lo que provocó incomodidad entre los ciudadanos palermitanos en el momento de su instalación.

La fuente fue diseñada por el escultor toscano “Francesco Camilliani” allá por el año 1554 para la villa de un noble español en Florencia. Sin embargo, más tarde fue comprada por el Senado de Palermo y trasladada a la ciudad en 1574, lo que implicó desmontarla pieza a pieza y trasladar sus más de 600 elementos hasta Palermo. Su imponente estructura se encuentra en la Piazza Pretoria, justo frente al Palacio de las Águilas, sede del ayuntamiento.

Las figuras mitológicas y alegóricas que adornan la fuente, con sus cuerpos desnudos, fueron vistas como una representación de decadencia moral, razón por la cual la población de Palermo la apodó «Fuente de la Vergüenza». Además de su apodo, la Fuente Pretoria se ha convertido en uno de los monumentos más icónicos de Palermo. La fuente ocupa una posición central en la Piazza, rodeada por importantes edificios históricos como la Iglesia de Santa Caterina y el Palazzo Bonocore.
La «Fontana della Vergogna» no solo alude a la desnudez de las estatuas, sino también a las críticas sociales y políticas de la época. La fuente llegó en un momento en que la ciudad sufría problemas económicos y la adquisición fue vista como un derroche de dinero público, lo que intensificó el descontento popular. Las estatuas representan dioses mitológicos, animales y figuras alegóricas, y el diseño en niveles crea un juego de agua que simboliza la riqueza y el poder.

Con el tiempo, la Fuente Pretoria ha dejado de ser vista como un símbolo de vergüenza, y hoy en día se valora como una obra maestra del arte renacentista, que atrae a miles de turistas y se ha convertido en un punto clave del patrimonio cultural de Palermo.
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