d) Edad moderna:
En la Florencia del renacimiento la mayoría de las obras de arte, incluso las hechas como decoración para las iglesias, eran encargadas por titulares privados. Una gran parte del patrocinio provenía de la familia Medici, o de aquellos relacionados con esta rica familia.
En la época Medieval, todo lo relacionado con el período Clásico era asociado con paganismo, en el Renacimiento era asociado con la iluminación. Las figuras de la mitología clásica tomaron un nuevo rol en el arte cristiano, en particular la diosa Venus. Se convirtió en la nueva Eva, simbolizaba el amor inocente e incluso llegó a ser una iconografía de la virgen María.

Entre tanto, Domenico Ghirlandaio, un buen dibujante y uno de los mejores pintores de retratos de la época, realizó dos ciclos de frescos para conocidos de los Medici en dos de las iglesias más grande de Florencia. La capilla Sassetti en Santa Trinita y la Capilla Tornabuoni en Santa María Novella.
Desde 1450, con la llegada a Italia del pintor flamenco Rogier van der Weyden, los artistas conocieron el óleo como medio de pintura. La pintura al temple y los frescos no lograban representar texturas naturales de manera realista. La gran flexibilidad del óleo, que podía tomar un apariencia opaca o transparente y que permitía realizar modificaciones tiempo después, fomento un nuevo mundo de posibilidades a los artistas italianos.
En 1475 un gran retablo de Adoración de los pastores llegó a Florencia. Fue pintado por Hugo van der Goes y que encargado por la familia Portinari. Fue sacado de Bruges e instalado en la capilla de Sant’ Egidio en el hospital de Santa María Nuova. En el primer plano hay un bodegón de flores en contenedores. El aspecto más influyente es la naturaleza de los tres pastores, con una barba incipiente y una gran expresión de adoración.
En el año 1477, el Papa Sixto IV remplazó la antigua capilla del Vaticano, en la cual muchos servicios papales se llevaban a cabo. El interior de la nueva capilla, llamada la Capilla Sixtina, en su honor, parece haber sido planeada con 16 frescos y una serie de retratos de los papas pintados sobre ellos.

En 1480, a un grupo de artistas de Florencia, Botticelli, Pietro Perugino, Domenico Ghirlandaio y Cosimo Rosselli, se le encargo un fresco que narraría la vida de Moisés de un lado de la capilla y la vida de cristo del otro. Estas pinturas creadas por Perugino, fueron destruidas años después por la pintura de Miguel Ángel. Otras doce imágenes muestran la virtuosidad que aquellos artistas habían alcanzado, y la evidente cooperación entre individuos que generalmente emplean técnicas y estilos muy diferentes. Las pinturas requerían un gran rango de habilidades ya que incluían un gran número de figuras distintas; hombres, mujeres, niños, ángeles, faraones o al mismo diablo. En muchas de las pinturas el paisaje ocupa la mitad superior de la escena.
La escena de Perugino, Entrega de las llaves a San Pedro, se destaca por su claridad y simplicidad de composición, la belleza de las figuras que incluye un retrato del mismo Perugino, y especialmente por la perspectiva de la ciudad que contiene dos arcos triunfales y un edificio octogonal en el centro que podría ser un oratorio cristiano o un mausoleo Romano.
Deja un comentario