La Playa de San Juan está estrechamente ligada al desarrollo de Alicante como ciudad costera y turística. Aunque hoy en día es un destino moderno y popular, su historia tiene raíces que se remontan a varias décadas atrás. En sus comienzos, la Playa de San Juan era una zona natural con dunas y campos agrícolas. Durante la primera mitad del siglo XX, era frecuentada principalmente por los habitantes locales que acudían para disfrutar de sus aguas y practicar la pesca. La playa se extendía por un entorno rural y poco desarrollado, con casetas de baño y pequeñas casas de veraneo dispersas a lo largo de la costa.

El verdadero auge de la Playa de San Juan comenzó en las décadas de 1960 y 1970, coincidiendo con el boom turístico en España. Durante esos años, el gobierno y promotores privados comenzaron a invertir en el desarrollo de infraestructuras turísticas en la Costa Blanca, impulsados por la creciente popularidad de Alicante como destino para turistas nacionales e internacionales. Se llevaron a cabo importantes proyectos de urbanización, transformando el área con la construcción de hoteles, apartamentos turísticos y servicios públicos. El paseo marítimo también comenzó a tomar forma, proporcionando una conexión moderna y atractiva a lo largo de la costa. Durante esta época, se mejoraron los accesos a la playa y se incorporaron servicios como duchas, aseos y chiringuitos.

El crecimiento continuó en las décadas siguientes, cuando Playa de San Juan se consolidó como uno de los principales destinos turísticos de la región. La expansión urbana trajo consigo no solo el aumento de la oferta hotelera, sino también el desarrollo de áreas residenciales. Se construyeron complejos de apartamentos y urbanizaciones para la clase media-alta, muchas de las cuales todavía dominan el paisaje del área.
El campo de golf “Alicante Golf”, diseñado por Severiano Ballesteros e inaugurado en 1998, fue otra incorporación importante durante esta época. Este desarrollo no solo atrajo a los entusiastas del golf, sino que también contribuyó a diversificar las actividades de ocio disponibles en la zona.

A partir del año 2000, la Playa de San Juan ha experimentado un proceso continuo de modernización. Se han implementado mejoras en la accesibilidad y servicios para los visitantes, con un enfoque en la sostenibilidad y el mantenimiento del entorno natural. Las campañas de limpieza y el cuidado del ecosistema costero se han intensificado para preservar la calidad de la playa y sus aguas.
El tranvía de Alicante, que conecta el centro de la ciudad con San Juan, también ha contribuido a la accesibilidad y ha permitido un desarrollo más integrado del transporte público, facilitando que tanto turistas como residentes disfruten de la playa sin necesidad de vehículos privados.

A lo largo de los años, la playa se ha convertido en un escenario clave para diversas celebraciones, siendo las Hogueras de San Juan una de las más emblemáticas. Esta festividad, que tiene lugar en junio, incluye la quema de figuras artísticas llamadas “hogueras” en la playa, marcando el inicio del verano y celebrando la tradición alicantina.
Hoy en día, San Juan es un símbolo del desarrollo turístico y urbano de Alicante. Ha evolucionado de ser una playa local a convertirse en un destino internacional reconocido por su belleza, calidad de servicios y ambiente vibrante. A lo largo de su historia, ha sabido adaptarse a las nuevas demandas del turismo y a las necesidades de la población, manteniendo su atractivo y garantizando un desarrollo sostenible.
En resumen, la historia de San Juan refleja la transformación de un entorno natural en una de las playas más importantes de la Costa Blanca, gracias al desarrollo turístico y urbano que ha caracterizado a Alicante en las últimas décadas.
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