Comenzamos nuestra vista en la Plaza de San Fernando, donde podemos contemplar la grandiosa Catedral de Santa María, de estilo gótico francés, es patrimonio de la humanidad desde 1984. Su construcción comenzó allá por el año 1221, sufriendo numerosas remodelaciones a lo largo de los siglos.

Ya en una primer vistazo a su fachada principal impone; pero no menos impresionante es su interior donde esconde numerosos tesoros de gran valor artístico; como la Escalera Dorada, El Cimborrio del Crucero, La tumba del Cid Campeador y su esposa Jimena, la Capilla del Condestable, etc.


Siguiendo por la plaza de San Fernando nos encontramos con el Arco de Santa María, y puente del mismo nombre. Es la única entrada que se conserva en la actualidad de las doce que existieron en la muralla. Fue construida en el siglo XIII, y en su fachada hay numerosas esculturas de figuras históricas; El emperador Carlos V, el Cid Campeador, Diego Porcelos, Laín Clavo, etc.

Saliendo por el Arco de Santa María, aparece ante nosotros el famoso paseo del Espolón. Se trata de una de las avenidas más populares de la ciudad de Burgos. El paseo en sí mismo ya es una belleza, repleto de árboles plataneros entrelazado pero, además tiene un montón de detalles y lugares para disfrutar del paseo: las estatuas de los cuatro reyes, el Templete, el Teatro Principal, la Casa Consulado del Mar, la Diputación, antiguos comercios, etc.

En la Plaza del Mio Cid, se encuentra la estatua ecuestre realizada en bronce del histórico personaje, figura que tuvo una significativa relevancia en la ciudad de Burgos.
En la misma plaza se encuentra el Teatro Principal de Burgos, es un gran edificio de estilo isabelino situado al comienzo del Paseo del Espolón, frente al palacio de la Diputación Provincial. Se empezó a construir en 1843, siendo el arquitecto Bernardino Martínez de Velasco.

No lejos de la plaza y siguiendo la dirección de la espada del Cid, está el puente de San Pablo, en cuyos laterales hay numerosas estatuas de importantes personajes que tuvieron una estrecha relación con citado personaje.
Plaza de la Libertad, conocida como plaza del Cordón. En su interior nos encontramos con la Casa del Cordón. Un edificio construido en el siglo XV, en cuyo interior fue recibido Cristóbal Colón por los Reyes Católicos después de su segundo viaje a las Américas.
Aunque la mayor parte de las antiguas murallas fueron derribadas, en el paseo de los Cubos aún podemos disfrutar de los mejores restos conservados de ésta y de la puerta de la Judería.
En la zona podemos encontrar numerosos e históricos restaurantes de la Ciudad de Burgos, donde se hacen los mejores lechazos de la zona.

Plaza Mayor, centro neurálgico de la ciudad, se trata de una gran plaza donde podemos admirar el Ayuntamiento del siglo XVII, y numerosos edificios centenarios con fachadas porticadas de colores.
En los alrededores de la plaza, en la calle de San Lorenzo, o en Diego Porcelos, también en la calle Sombrerería, calle Cardenal Segura, etc, se concentran la mayor parte de los locales para tapear y disfrutar de un buen vino, acompañado de un cojonudo, o cojonuda, unos mejillones tigre, o unas bravas.

Siguiendo el curso del río por su lado derecho podemos apreciar el Palacio de Justicia y justo enfrente el puente del Bessón

En nuestro recorrido podemos contemplar el jardín botánico, el cual está repleto de rincones de gran belleza. Merece la pena recorrerlo de principio a fin. Especialmente en otoño, cuando se convierte en un espectáculo de tonos amarillos y rojizos

No podemos dejar de subir al cerro de San Miguel, donde se encuentra el mirador del Castillo, desde donde se vislumbra toda la ciudad. También podemos visitar los restos de la fortaleza-castillo, la cual fue destruida en el siglo XIX por los franceses. En los alrededores se encuentra el parque del Castillo, un lugar natural lleno de árboles y magníficos paseos.
El Museo de Evolución Humana y Atapuerca. No podemos irnos de Burgos sin visitar el Museo de la Evolución Humana, la visita requiere al menos dos horas para ver lo más importante. En su interior se encuentran los descubrimientos más importantes que se han hecho hasta ahora en los yacimientos de Atapuerca y un completo recorrido por la evolución del hombre, desde el comienzo hasta nuestros días.
Y aunque un poco lejos de la zona de influencia, el Monasterio de la Cartuja de Miraflores, merece una visita relajada para contemplar sus importantes obras pictóricas.
La cartuja de Miraflores, de estilo gótico de finales del siglo XV, fue construida sobre los restos de un palacio de recreo de Enrique II, según los planos y dirección de Juan de Colonia y su hijo Simón. Al entrar en la cartuja destaca la portada de la iglesia, los sepulcros reales e importantes obras pictóricas de Berruguete y Sorolla. Entrada libre.

Otro sitio que visitar es el Monasterio de las Huelgas. Fundado en 1187 por el Rey Alfonso VIII, está habitado por la congregación de monjas cistercienses de San Bernardo. En su interior destacan la iglesia que lo preside, los sepulcros reales, los claustros, la sala capitular y el Museo de Ricas Telas Medievales.

El museo de Burgos, ubicado en los palacios del siglo XVI, la Casa de Miranda y la Casa de Íñigo Angulo, contiene colecciones procedentes de Burgos que muestran la evolución histórica de la ciudad. Un recorrido que abarca desde la prehistoria hasta el siglo XX.
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